Capítulo 16 . Mi amor por vos es ciego
"...After all this time
I never thought we'd be here
Never thought we'd be here
When my love for you was blind
But I couldn't make you see it
Couldn't make you see it
That I loved you more than you'll ever know
A part of me died when I let you go"Lucas
Anna no apareció en la clase de literatura de hoy. No me hubiera parecido raro cualquier otro día, siempre puede quedarse dormida o no venir al colegio. Pero hoy sabía que había venido porque yo la traje hasta acá después de la pequeña pelea que tuvimos. ¿Qué le había pasado?, tal vez se sintió mal y se fue a su casa o algo así. O tal vez nunca entró a clase. No me quedaba más tranquilo pensando en ninguna de esas posibilidades.
Estoy en la puerta de la clase de literatura indeciso sobre que hacer, Anna siempre me genera incertidumbre. En el buen y en el mal sentido. No la iba a matar mandarme un mensaje de texto para avisar que esta bien. Aunque pensándolo dos veces tal vez no lo este y ese sea el problema.
Voy hasta el aula de historia para avisarle a papá que no me voy con el, quiero encontrar a Anna y con suerte convencerla de ir a almorzar juntos o algo así. Cuando me aproximo, noto que la puerta esta cerrada y me asomo para ver por el vidrio si se encuentra ocupado o en alguna reunión importante. El está sentado en uno de los bancos, Anna está frente él, sentada en el suelo abrazándose las piernas. Están hablando pero no logro escucharlos. Papá parece estar explicando algo y ella, bueno, parece triste. ¿es que el le había hecho algo? o peor, tal vez le esté hablando de nosotros o…no se si quiero seguir con esa cadena de razonamiento.
Definitivamente no estoy pensando cuando abro la puerta tan fuerte que prácticamente todo el colegio pudo haberlo escuchado.
El ruido asusta a Anna y papá se queda mirándome esperando que le diga que estalló la tercera guerra mundial o que un meteorito cayó del cielo.
¿Pasó algo Lucas?- me mira consternado. Ahora me siento como un verdadero idiota, genial.
-N-N-No, nada. Emmm, sólo venía a avisarte que no me voy con vos hoy- digo todo esto sin despegar la vista de ella. Estoy casi seguro que estuvo llorando. ¿De que me perdí ahora?.
-Lucas, Lucas -papá me llama la atención, yo no despego la vista de Anna- ¿Algo más?.
-¿Qué le hiciste?- suelto sin pensar - ¿Por qué está llorando?.
- Lucas no es asunto tuyo, anda a casa nomás -ordena.
-¿Qué te hizo?- pregunto directamente a Anna ahora, negándome a irme sin una explicación.
-Lucas, no me hizo nada. Solamente estábamos hablando de un tema privado-contesta cortante.
Ouch. No puedo evitar poner mala cara cuando dice “tema privado”. Tema privado. Tema privado. ¿Estoy completamente loco por dejar que esto me moleste?. Es irracional de mi parte, lo sé. Pero aún así no puedo evitarlo. No quiero que ella tenga secretos conmigo y me molesta toparme con situaciones como esta, donde no se que le pasa. Y más aún, odio sentirme excluido. Corrección, odio que ella me excluya de su vida. No tengo derecho a sentirme así, yo también le oculto cosas. Pero cuando se trata de Anna, la razón no existe para mi.
-Después te encuentro más tarde para terminar ese proyecto que tenemos que hacer- agrega prácticamente echándome de la habitación.
-¿Qué proyecto?- pregunto como idiota. Cierto, ella solo está diciéndome que me ve más tarde sin que papá se de cuenta. Tal vez yo tenga un asunto privado que quiera resolver y no tenga ganas de que me encuentre, pienso tragándome palabras que no quiero soltar delante de papá.
-Cierto, cierto. No te preocupes por eso, lo puedo resolver solo- contesto. Sé que me voy a arrepentir dentro de diez minutos por actuar así. Pero en este preciso instante veo todo negro.
-No los molesto más -digo al salir dando un portazo. El nivel de estupidez de mi comportamiento es increíble, prácticamente me estoy delatando ante papá. Soy absolutamente ciego cuando se trata de ella, de eso no hay duda. Todo me hace sentir inseguro, todo me hace actuar inconscientemente. ¿es así como se supone que debe ser el amor?.
Voy caminando por el pasillo hacia la salida, no miro ni saludo a nadie. Sólo quiero salir de ahí. Tal vez esto es una señal, una señal que me dice que el que juega con fuego se quema. Ella es demasiado para mi, no puedo superar ni una tontería como ésta. No puedo manejar estar jugando al tire y afloje con papá por sus secretos, no puedo manejar el ver a Esteban enojado conmigo, no puedo manejar el hecho de que estoy enamorado de mi hermana.
Escucho que alguien dice mi nombre a lo lejos, no me paro a ver quien es. Demás está decir que no estoy de humor. Ania corre y me detiene para que la escuche. Su pelo rubio esta perfectamente peinado y sus ojos azules se pierden debajo de todo ese maquillaje que tiene puesto. Me extraña que ninguna autoridad del colegio no se lo haya hecho sacar. Pero supongo que si no le dijeron nada de la pollera que lleva muy por encima de la rodilla, tampoco le van a decir nada del maquillaje.
-Ania ¿Qué necesitas?- pregunto sin ganas.
Ella me sonríe mientras juega con su pelo. Hubo una vez cuando pensé que eso era encantador, de alguna u otra forma. Digo, ella obviamente es hermosa. Nadie puede decir lo contrario. Y si, la había invitado a salir, esperando que me haga olvidar de una persona cuyo nombre en este momento no quiero pensar. Pero había sido una pésima idea, ella es tan superficial como uno piensa que es al conocerla. Y nunca fui de esos chicos que sólo sale con una chica porque es, sexy digamos. Si no siento nada, ¿para que engañarme?. Hubiera sido injusto para ella también. Aunque no le di demasiadas chances al asunto tampoco, salí con ella para comprobar que podía estar con otra chica que no fuera… Anna. Una vez que vi que pude hacerlo, lo deje atrás y volví a pensar en ella. Supongo que en realidad no había logrado nada.
-Tengo prueba de matemáticas mañana y no entiendo nada, vos sos el mejor de la clase. ¿Me ayudarías con algunos ejercicios?.-pregunta.
-Ania realmente estoy ocupado y…
-Por favor, por favor Lucas, no puedo reprobar otro examen más. Mis papas me van a matar, por favor.
Suspiro. No me hace ninguna gracia tener que pasar tiempo con ella. Pero no soporto decir no cuando alguien me pide ayuda y con el humor que tengo, creo me puede hacer bien escuchar alguna de sus conversaciones sobre brillo de uñas o algo así. Cualquier cosa es mejor que andar dándole vueltas a todos los conflictos entre Anna y yo, pienso
-Claro -contesto- pero vamos a comer algo primero. Estoy muerto de hambre.
Esto no es fruto de mi ira, me digo a mi mismo. No quiero ser así de irracional, no quiero ser así de terco, no quiero ser así de inútil…
…No quiero estar enamorado de mi hermana.
No hay comentarios:
Publicar un comentario